domingo, 13 de octubre de 2013

CELEBRA LA COMPAÑÍA NACIONAL DE DANZA SU QUINCUAGÉSIMO ANIVERSARIO EN QUIMERA 2013


Presenta gala de ballet en la plaza Juárez

Pueblo Mágico de Metepec, Estado de México; 13 de octubre de 2013. La Compañía Nacional de Danza, el conjunto clásico más importante del país y uno de los más destacados del continente, cumple este 2013 cincuenta años de haber sido fundada, y una de las actividades que ha llevado a cabo para celebrarlo fue la gala de ballet que ofreció en la Plaza Juárez al público cálido de Metepec, que le regaló con generosidad ese aplauso que, a decir de Natasha Lagunas, maestra de la agrupación, es lo que compensa la rudeza de la vida del bailarín.

Del programa, conformado por duetos y solos del repertorio clásico, destacó la interpretación de La muerte del cisne, la célebre pieza que a principios del siglo pasado bailó Anna Pavlova para quedar en la historia de la danza como una leyenda.

En Quimera 2013 fue la recién nombrada prima ballerina de la Compañía, Mayuko Nihei, quien hizo recordar que en el ballet clásico, la referencia ineludible será siempre y necesariamente un cisne.

La misma primera bailarina, formada en la Academia Vaganova de Ballet de San Petersburgo, una de las escuelas más antiguas del mundo, ejecutó brillantemente el pas de deux de Don Quijote, una pieza reservada en las galas como la de Quimera sólo para las mejores.

Solistas de la Compañía interpretaron además otros duetos emblemáticos: el del Cisne Blanco, de El Lago de los Cisnes; el de El Corsario; el de Diana y Acteón, y el del Hada de Azúcar, de El Cascanueces, además de una obra de corte neoclásico coreografiada por Carlos Carrillo.

En el año de su cincuentenario, la Compañía Nacional de Danza sigue enriqueciendo su amplio repertorio. En noviembre estrenará en México El Pájaro de Fuego, en la versión coreográfica de Maurice Bejart, así como otras obras de corte neoclásico.

Asimismo, ha continuado con su tradición de llevar la danza clásica a escenarios sui géneris, como el lago y el alcázar de Chapultepec, donde cada año se presentan, respectivamente, el Lago de los Cisnes y la Bella Durmiente, con lo que la gran compañía mexicana de ballet, que a sus cincuenta años ha logrado un alto nivel técnico e interpretativo, ha contribuido a formar un público cada vez más numeroso y conocedor.